Teal Moustache Realidad divagada: Delirio inverosímil

lunes, 11 de diciembre de 2017

Delirio inverosímil




·Es un placer arder en tu fuego·



¿Cuál es nuestro objetivo?

¿ser un recuerdo?

que nos recuerden por hechos,
por palabras que inventamos, 
por ser descubridores a diario, 
por hacer buenas acciones, hacer nuestros pinitos de héroes callejeros, 
creyendo tener poder de salvar vidas, de quitarlas, de humillarlas, 
de violarlas, de enmudecerlas, 

creando un enlace que nos deja en el intento, ahí nos quedamos, 
en intento de fénix.

Creemos que por hacer el bien o lo que creamos que sea correcto nos ganamos a pulso un intento de llegar a la meta, 
esa tan ansiada, 
esa que esperamos que nos rodee de perfección, 
ese paraíso que dejamos a la imaginación, 

¿y desde cuando lo que imaginamos puede ser verdad?

Lo único que sabemos es que hay oscuridad, porque hay luz, 
hay un silencio que nadie se atrevió a romper, 
un muro del que nadie quiere cruzar, 

porque nadie vuelve.


La muerte nos atrapa, 
nos enmudece con su trampa, 
ella, 
la que lleva avisando toda una vida, 

se sienta con nosotros desde que tenemos conciencia. 

Aprendemos, 
avanzamos, 
solo aparcamos esa verdad a ratos, 

nos callamos, 
sabiendo que tenemos hora, 
fecha y lugar, 
que algo o alguien ha preparado minuciosamente para nosotros, 

y que privilegiados que parece que somos, 
alguien dedicó su tiempo a ello, 
no estamos aquí por azar o suerte, 

estamos aquí por alguna razón, 
extraña o común.

Y no nos atrevemos a salir de nuestro cascarón, 
nuestra zona de confort nos ata sin razón, 

parece que nadie nos preparó para ganar, 
perdemos constantemente, 

perdemos tiempo, 
perdemos juventud, 
perdemos emoción, 
perdemos ilusión, 
perdemos motivación, 
perdemos verdad,´
perdemos voz, 

la muerte solo nos hace querer pensar que nos trae polémica, 
cuando la realidad es que nos regala incertidumbre, 
nos ayuda a pensar en hacer balance, 

quizás no es perfección lo que nos viene después, 
quizás no es luz, 

tal vez no es caos, 
tal vez no es oscuridad, 

la muerte siempre tiene mala fama, 
cuando solo es parte de la vida, 

una etapa más,
no sabemos el final, 

¿sería emocionante si lo supiéramos ya?

nos hace divagar, 
"comernos la cabeza"
alcanzar alguna pista con una escueta verdad, 

nos hace pensar, 
nos hace seres humanos.

Estamos encerrados a plena luz, 
retados a descubrir cómo funcionamos, 

por qué, 

y quién nos reta, 

encerrados con una falsa libertad, 
tentados a descubrir el origen, 

¿Cómo lo vamos a entender cuando llegue el momento, si la consciencia viene cuando le apetece y nos abandona a su antojo con el paso de los años?, 

pasamos a ser manejados por otros, 
pasamos a ser cuidados, 

dejando atrás todo lo que aprendemos en nuestra vida, 

haciendo honor al olvido, 
solo somos recuerdos.

Somos diamantes sin pulir, 
y cuando creemos ser casi perfectos la desaparición nos alcanza, 

nos causa estragos ya esperados, 
y ahí estamos, 
reaccionando con una incoherente respuesta,

ahogados de tanta realidad, 
tan cruda que explota nuestro entendimiento, 
nos hace dudar de todo.

Solo nos queda afrontar la vida como un camino, 
y nosotros una marca que dejamos en este juego.

No confundir la vida con lo que nos trae la muerte, 
debemos estar lo más cerca posible del equilibrio.

Debemos levantarnos cada día queriendo continuar con la partida, ´
desechando los agujeros negros que nos pone la debilidad, 

queriendo vivir

disfrutando del placer de haber vivido, 
nuestros tropiezos solo nos alzarán más tarde o más temprano.

Pero antes, debemos arder cuál fénix ante este burdo delirio.



·Miss.Tina·



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